Ya va siendo hora de actualizar, tras casi dos meses sin hacerlo. El tiempo no me permite dedicarle casi nada a Ciudad Bohemia, así que a partir de ahora iré coglando los links de los artículos que vaya publicando en los medios donde trabajo. Es más cómodo para mí y también para quienes quieran leerlos, porque así tendrán el original mejor que una copia. Siento no poder mantenerlo mejor, pero el tiempo no se estira más.
Recopilando un poco, que en este tiempo quedan muchos en el tintero. Espero acordarme de todos.
Como las cosas buenas, Justice se disfruta más en pequeñas cantidades, sin entender esto desde un punto de vista negativo, más bien todo lo contrario. Su primer álbum fue un bombazo, †(2007, Ed Banger) despertó a cualquiera que creía que la electrónica había perdido las ganas de marcha (aunque esto es como el rock, miles dicen que ha muerto y cada año demuestra que está vivo y coleando), puso de nuevo a Francia en el mapa de los primeros puestos, cuando Air había pasado a un segundo lugar ya. Y aún hoy se siguen publicando más 12” extraídos de su obra maestra.
Es por eso que su disfrute es mejor en pequeñas dosis, canción por canción. En vez de escuchar toda la traca sin descanso, es preferible ir a un tema y ver los diferentes remixes que han hecho otros artistas de la canción en cuestión. La electrónica esto lo tiene muy claro desde los inicios: los hits son los que triunfan frente al LP como concepción cerrada. De ahí que podamos disfrutar de 12” donde una canción es revisada cinco veces, como es el caso que nos concierne ahora.
DVNO es otra de las cabezas de serie de †; rápida, cogiendo del techno lo mejor: la fuerza de la base, y del electro la otra parte: pura oscuridad y unos ritmos alocados. Así dan con un hit bailable, pegadizo y directo para cualquier amante de este sonido. Por si no fuera poco su versión original, la banda nos muestra otra versión, más cruda, sucia y con dos minutos más de metraje. A cuál mejor.
Después, otros artistas aportan su remix y lo hacen con altibajos. El mix de Sunshine Brothers desnuda a la canción, quitándola el ritmo alocado, convirtiéndola en un tema de house simplón en comparación con lo que es la original. Por el contrario, el mix de LA Riots es de los buenos, de los que priman los beats para dar al tema aún más fuerza, así, entre constantes breaks y cambios de ritmo, dejan una gran revisión. Mientras, el de Surkin y el de Petits Pilous, están entre medias, buenos ganchos, pero sin mejorar la original.
El ejercicio debe ser muy difícil cuando se tiene un tema como éste, en el que el ritmo ya está perfectamente casado, donde la pegada está garantizada. DVNO es una referencia indispensable para los amantes de Justice, y también para todos aquellos a los que les guste sentir el baile en sí mismos.
Warp Records es Warp, ya se sabe. Menos es más y sólo cuando lo has asimilado. No golpea de frente y desaparece el efecto, más bien es al contrario, haciéndote quitar capas y disfrutando cuando conoces ya todos los ingredientes, ahí es cuando el disco alcanza la magia de un sello único (de los más valiosos para algunos). Figuras como Aphex Twin o más actualmente, Mäximo Park -quien saludó de lejos a la generación hype y siguió por su lado, ya que nunca estuvieron juntos- y sobre todo Battles, así lo demuestran. Ahora su nueva propuesta es Born Ruffians, pop, sí, indie, también, pero con los antecedentes del sello comentados: sorpresa.
Desde Canadá, con un EP ya en el mercado –Born Ruffians (2006, Warp Records), el trío formado por Luke Lalonde, Mitch Derosier, Steven Hamelin es como una esponja del buen pop, donde se mezcla un pop naïf, un folk libre, psicodelia y bastante de aprendizaje en la cuestión melódica. Destacan en el uso de las voces y las guitarras tan bien, ninguna parte queda menor a otra, aparentemente simple, lo más difícil lo consiguen para que parezca un juego de niños.
Y es casualmente esto lo que presenta Red, Yellow and Blue, un buen juego para divertirse, aferrarse a la idea del buen pop sin repeticiones (y eso que en este disco priman las estructuras repetidas), donde el estribillo está presente, los coros también y las guitarras se juntan con la batería para marcar el ritmo, no para irse por su lado.
Es un álbum de once canciones que no destaca ninguna por libre, son buenas pero cuando verdaderamente alcanza su buen sabor es cuando se ha escuchado mucho y los once temas forman un todo unificado. Desde la inicial, “Red, Yellow & Blue”, como si de un juego se tratase, a la última, “Red Elephant”, el compendio de lo presenciado hasta llegar a ella.
Alegría constante, “Hummingbird” cumple esa función, y delicadeza en letras narradas, “Hedonistic Me” escoge el tempo exacto para su historia. Las guitarras son riffs en muchos casos repetidos sin parar, pero suaves, sin llegar a cansar, creando una simpatía en el oyente (“Foxes Mate For Life”).
No será el disco del año, pero por momentos crece y descubre a un trío que desde el nombre ya promete. Un grupo con la calidad del sello y con un pop de la alta escuela.
Tu Madre son un grupo a escuchar, de los que divierten y enganchan tras unas escuchas, pero no les hables de Sibyl Vane, ellas rechazan compararse con sus paisanas pese a parecerse mucho, lo cual es un verdadero halago para este trío barcelonés formado por Lios, Elena Goliat y Jangla. Por ahora cuentan con un EP publicado que ya analizaba ayer mismo, de los que te alegran el día cuando se descubre; por no hablar ya de su diseño. Son canciones directas, con una línea musical sencilla pero atractiva. Como ya comentaba con su disco, referentes en los que se ve desde Bikini Kill hasta Patti Smith, así ningún disco puede decepcionar. Las tres miembros de Tu Madre nos hablan sobre su proyecto.
¿Por qué Tu Madre? ¿Acaso la filosofía y Freud afecta tanto como algunos dicen?
Errrrr. Creo que Freud inventó la palabra “histérica”. Yo qué coño sé. Supongo que todas nos hemos preguntado cómo es tener una polla alguna vez, pero no sé si lo definiría como “envidia del pene”, como dice Freud.
En el MySpace pone: “Nació de una borrachera, con planes frustrados de montar un grupo que tocara con el coño al aire, pero acabó cocinando patatas con jamón para sus reto…” ¿Surgió así Tu Madre?
Sí, más o menos.
¿A qué es debida la elección de un formato tan peculiar como es el mini-CD digipack en 3″?
Pues que es muy bonito y nos gusta, porque barato no es…jajaja. También, como nuestro disco se puede descargar por internet pensamos que estaría bien que el disco físico fuera un objeto que quisieras tener.
Tras dejar pasar un rato “La Nueva”, aparece una parte a capella con una letra casi gore ¿Por qué esta sorpresa?
De hecho la letra de esta canción es una nana tradicional, antigua. En aquella época se era gore con más ligereza, basta ver los cuentos de los hermanos Grimm. Es una canción que cantamos en directo, y nos pareció apropiada como canción fantasma…
Estáis en la misma discográfica que Tarántula y Joe Crepúsculo, ¿cómo es la relación con ellos?
Producciones Doradas es nuestra discográfica y nuestro amigo (porque de momento lo lleva una sola persona). Su música nos encanta. Vincent Leone es el sex symbol del siglo 21. (moder)
¿Cómo surgió la idea de diseñar el insert como un pañuelo con los puntos y todo?
Surgió a partir de los dibujos que nos hizo Lilli Hartmann para el disco. En la portada sale una chica cosiéndose la pierna (al abrir el disco se entiende el por qué), y pensamos que lo lógico era que toda la información del disco apareciera bordada, en un pañuelo. Así que le pedimos uno a Vicente, de Tarántula, que es de los pocos que conocemos que aún usa pañuelos de tela, y tuvo la amabilidad de darnos uno limpio. Nos turnamos con el pañuelo, y cada una cosió su parte…
Puede que el primer nombre que venga a la cabeza sea el de Sibyl Vane, encima más tras su separación. ¿Os parecéis a ellas? ¿Las conocéis al ser de la misma zona?
(Ya empezamos, esto va a ser un verdadero coñazo) Creo que el único parecido es que somos tres chicas que tienen un grupo, pero creo que hacemos música muy diferente. Y sí, ¡las conocemos! pero somos muy diferentes.
Yo creo que sí que hay bastantes similitudes, e incluso que podrías tapar el hueco que han dejado, sonáis igual de agresivas y a la vez graciosas, sólo es cuestión de tiempo. ¿Creéis que podéis con ello?
De tapar, no creo que tapemos ningún hueco, y si tapáramos uno sería el de la escalera, no el de Sibyl Vane.
La letras son un punto fuerte, entre desinhibición pura y versos sin complejos, ¿qué tenéis en la cabeza a la hora de escribirlas?
Cuando mejor salen es cuando la cabeza está hueca, que es cuando salen solas y ni te enteras. Otras tardan mucho en gestarse, empiezan por una imagen, una sensación física, o una frase que oyes decir a alguien, y poco a poco se te va acumulando la letra entorno a eso.
En especial me gusta la de Prematuro, algunos versos son directos y graciosos ¿Tiene alguna historia detrás?
Prematuro nació en la sala de espera de un hospital de Igualada mientras esperaba que mi hermana pariera a su primer retoño, los nervios y emoción provocaron que Marc y yo empezáramos a lanzar frases sobre la idea de prematuro, palabra que se asocia directamente con la maternidad y nada… de ahí nació.
¿Qué habrá tras esta maqueta? ¿Tendremos más Tu Madre?
¡Síííííí!!! Se ha añadido un nuevo elemento al grupo encargado de reventar tímpanos, se llama sintentaynueve y es un sinte del setenta y nueve.
Respecto a la profesionalización, ¿es algo imposible ahora mismo?
Francamente lo veo bastante imposible, pero tampoco creo que sea algo que busquemos.
¿Cómo anda la movida por Barcelona y alrededores?
En Barna la movida a nivel musical la verdad es que está bastante bien, hay muchos grupos que nos gustan, y vienen a tocar muchos grupos de fuera que no llegan a otras ciudades. Quizá se eche de menos más comunicación e intercambio con otras ciudades españolas…
¿Y las discográficas más grandes, hay algo con alguna ahora o en un futuro?
No, para nosotras hacer lo que estamos haciendo y contar con Producciones Doradas ya es suficiente, creo que no nos imaginamos haciendo algunas cosas que en las discográficas, por muy pequeñas que sean, piden hacer para sacar unas perras.
Para los que lamentamos la separación el año pasado de Sibyl Vane puede haber un remedio, en este caso casero, hogareño, más cerca de lo que nunca pensaste: en Tu Madre. Curioso nombre para el trío barcelonés formado por Lios (bajo y voz), Elena Goñat (batería y voz) y Jangla (guitarra, piano y voz). Estas tres chicas comparten muchas similitudes con, casualmente, las tres chicas que dejaron una buena obra bajo Sibyl Vane. Hacen punk-pop sin pretensiones, nada de buscar el hype, el disco de oro o la perfección técnica. Aquí más bien lo que se busca es una melodía mínima mantenida y una letra llamativa.
Bikini Bill, Ramones, Patti Smith, y PJ Harvey, la primera, la Polly Jean que no tenía miedo de gritar y coger la guitarra para distorsionarla al máximo; todos estos nombres son de los que beben Tu Madre. En una maqueta cuidadosamente diseñada (el formato elegido es el mini-CD de 3” con digipack) nos encontramos con un insert que asemeja un pañuelo real con el bordado característico de hace unos cuantos años. Hasta ese aspecto nos intentan recordar a nuestras madres.
El trabajo tiene seis temas, de los cuales dos son instrumentales (“Auua”, una pista fuerte para empezar; y “La Nueva”, con el piano entre medias). La canción que más destaca es “Prematuro”, melodía constante y unas subidas con las guitarras a la máxima distorsión, a destacar versos como “Es prematuro ponerse a follar sin llegarse a presentar (…) Es prematuro que me comas el culo. Ponerse a comer quicos cuando aún no tienes dientes”. También destaca “El Puñal” con mayor presencia del piano.
Un buen conjunto de canciones que apuntan a unas futuras Sibyl Vane, o por lo menos a un grupo que llene su vacío dejado. Todo es cuestión de tiempo, pero tras escuchar sus canciones Tu Madre prometen.
Quien fuera una de las cabezas de Ladytron vuelve a publicar nuevo disco. Tras The Return to Form Black Magick Party (2006, Counter Records) ahora llega el turno de su segundo asalto al mercado discográfico con Never Never Love, un trabajo inestable y demasiado lineal tras mucho tiempo de escucha.
La mecha la perdía igual en su anterior referencia, pero ahora es más notable este ir a menos del artista inglés. Puede comenzar con unos hits pegadizos, de los que no se puede evitar moverse cuando se escucha el ritmo de base, canciones directas a la pista, pero luego le va la balada lenta de un pop pegajoso, incluso similar a Robbie Williams. La cara y la cruz de un artista que promete aunque no goce del aíre suficiente nunca para llegar a la meta como primero.
Así es Never Never Love: una gran subida, el inicio bueno que se pide a un disco de electro-pop, adictivo y rápido. Unas bases cuidadas y la voz en su justo sitio. “Wannamama” es el trallazo directo que se quiere marcar todo artista si sólo publica un single, aunque Pop Levi parece tener en mente en este momento sólo publicar dos o tres singles, ya que hay que esperar a “Dita Dimone”, que ya comenté con el recopilatorio de Ninja Tunes, bebiendo de una influencia disco y de música negra; y a la mejor del largo, el golpe fresco al estilo Los Campesinos o Beck, “Oh God (What Can I Do?)” es marcha, es baile y es fiesta; una pena que no repita lo mismo con el resto.
Similar al cambio que dio Norman Cook con su Palookaville (2004, Skin), pero sin el buen hacer del ex The Housemartins, ni tampoco con las colaboraciones estelares suyas (Damon Albarn, Botsy Collins,…). Never Never Love apuesta por un sonido estático cuando le gusta bajar la intensidad y derivar al pop vía “Love Your Straight” o “Calling Me Down” (balada Robbie Williams idéntica), casualmente coinciden este tipo de canciones en el final del LP y es por eso que su escucha llega a un momento en que se vuelve densa y tediosa.
Con la idea de lo que pudo haber sido (“Never Never Love” o “Mai’s Space” no dejan mal sabor de boca), así es el segundo largo de un artista polifacético y con más horas bajas que altas. El formato EP, o incluso 7”, se antoja de nuevo como preferido para una criba más selectiva.
Una bomba, una explosión de adrenalina, así es el primer disco de Jardín de la Croix. Sin palabras te quedas cuando escuchas el trabajo de un grupo que apenas llevan dos años y que grabaron este material en unos meses tras juntarse en Moratalaz (Madrid). El género post-rock se les queda corto, más bien lo que tenemos es un cóctel de math rock del bueno, sí, el de los grandes referentes; con un rock progresivo como base en muchas partes.
Para mí este género es uno de los mejores que existen cuando se hace bien, cuando hay originalidad tras las guitarras y no sólo riffs repetidos ad nauseam. Sorprende ver cómo dos de los mejores valores de la escena española, como son Muzak y desde ahora otro de mis favoritos: Jardín de la Croix; no tengan discográfica. Si bien Muzak publica bajo Trastienda y con Last Exist como managers, no deja de ser una discográfica que ofrece todo su catálogo de forma gratuita y con pocas ventas. Por no hablar de que los madrileños, con un producto tan bien acabado como es Pomeroy, se hayan tenido que autoeditar el CD. Así va la industria…
Está claro que Jardín de la Croix no llenará estadios, ni siquiera sonará de forma fácil y pegadiza en radios o Internet, pero es que no intentan eso. A través del math rock intentan rendir un homenaje a unas canciones instrumentales que recuerdan a Don Caballero desde un inicio, pero sin copiarlos, recuerdan a los inicios de The Mars Volta, cuando el grupo era pura dinamita y también tienen a Mogwai como aliados cuando tienen las partes más tranquilas.
No es fácil conseguir que una canción instrumental de nueve minutos se haga pasar como una de dos, desde el punto de vista de accesible y nula repetición. Un tema como es “Boston Steamer”, con 9 min y 25 exactamente, se convierte en el más destacado del conjunto. El más tranquilo en un inicio pero con unas variaciones y unas subidas que a uno le vuelven loco. Es un tema redondo, y de ser extranjeros, ya hubiesen sido alabados por muchos medios.
Y no sólo acaba el trabajo en una canción: “Suomi” se aferra a un riff más potente en combinación de otros más pausados; “Jesse Harding” tiene un inicio de género, con la tranquilidad que sabes que en cuanto pueda se va a convertir en dureza, como así pasa;“Antioquia” prefiere el experimento con otros sonidos sobre los que luego va añadiendo guitarras; y “Synaesthesia” juega entre subidas y bajadas.
Un trabajo redondo, que convierte a estos cuatro madrileños (Ander, Pablo, Hugo e Isra) en un grupo a tener muy presente para los amantes de las guitarras matemáticas, experimentales y ensoñadoras. Como juego se reservan una sorpresa final en un tema “oculto”, donde el flamenco aparece entre oscuridad y en segundo plano. Otra incógnita más sumada a los títulos de las canciones. Pomeroy es de lo mejor que se ha publicado este año en España y no tiene discográfica. Esperemos que en breve podamos leer que hay una continuación suya.