Ciudad Bohemia

Mando Diao – Never Seen the Light of Day

Marzo 4, 2008 · 1 comentario

 

 

Mando Diao - Never Seen the Light of Day - EMI/Capitol – 2007

 

Algunas bandas pierden el norte y ya no hay ninguna esperanza de que lo vuelvan a encontrar. Lanzan al mercado un disco con algunos hits tremendos y después a vivir de ellos pero sin ofrecer nada nuevo, sólo una caída en picado hasta que las discográficas les dicen: fin. Los suecos Mando Diao son el ejemplo perfecto de publicar dos hits imparables y después dedicarse a publicar sólo paja sin ningún atractivo. Ya lo hicieron con su tercer LP, pero ahora con este cuarto, la maniobra llega un grado insospechado de insolvencia creativa que preocupa.

Lo mejor que podrían hacer es colgar esos hábitos tan monos que su estilista personal les ha puesto e irse antes de seguir publicando trabajos como este. Bring ‘Em In (2002, EMI) fue una genialidad, directo, contundente y crudo, un disco que pasará entre lo mejor de ese año, para luego después, la desaparición de la furia inicial sin explicación. Su continuación –Hurricane Bar (2004, EMI)– tenía sus temas, pero pocos entre tantos de relleno, el tercero ni qué decir, y ahora no sólo rizan el rizo, sino que lo rizan yéndose hacia un terreno que nunca hasta ahora habían tocado: el country estadounidense.

Como si de los primeros cineastas que se trasladaron de Nueva York a Los Ángeles en busca de nuevos escenarios para rodar y se encontraron de bruces con el “viejo Oeste”, el quinteto parece haberse quedado anonadado por esta música y por el género de los western, ya que facturan un disco más propio de toda la cuadrilla country de baretos y de un público blanco tradicionalista. Nadie sabe si es que se han cansado de copiar el rollo garage de los sesenta y pasarlo por un filtro crudo o es que tanto tiempo de gira trae estas consecuencias, lo único cierto es que tenemos ante nosotros un disco de estos irrepetibles (¡para bien!).

Tras haber escuchado “Mr Moon”, uno no podría imaginarse a Björn Dixgård (cantante y guitarra) acercarse al género de Kris Kristofferson como si tal cosa, y soltarse tan tranquilo. Oír para creer.

La cuestión es que si este LP hubiese sido comprimido en un EP, ahora estaríamos hablando de un “experimento” (dista mucho de ser entendido como tal) con aceptables resultados y no de un insufrible largo sin final. El inicio del trabajo abre bien, con “If I Don’t Live Today, Then I Might Be Here Tomorrow”, intentando defender un género que les queda largo a la legua, más aparente en “Never Seen the Light of Day”, donde consiguen un tema pegadizo y resultón. El tercero que formaría este EP sería “I Don’t Care What the People Say” –título propicio para tal trabajo y que bien podría haber encabezado el largo en vez de el actual– pese a ser un western prefabricado y de cartón el EP aún se mantendría en pie, como si incorporásemos también “Mexican Hardcore”, todo no estaría tan perdido. Ahora bien, después llegan esos tiros de cámara eternos de las malas películas de indios y vaqueros baratas, en los que el recorrido parece eternizarse como un partido de manga japonés. Y se suceden “Macadam Cowboy”, intentando coger al Sgt. Peppers para destrozarle también, “Not a Perfect Day”, como si fuesen cantautores con su guitarra, y otras entre anodinas y soporíferas.

El largo, por tanto, no tiene explicación, ni comercial, ya que esto no se lo traga ni la groupie más ligera, y menos aun musical, todo un fiasco en su carrera, propiciando más una deseada separación o un parón eterno, que otro disco bajo su firma.

Pero ahí no acaba el asunto, tres canciones son una incógnita para este material. La primera “One Blood”, quizás un intento de obsequiar algo parecido a lo que hacían antes de meterse en vena un chute del viejo Oeste, que no casa en absoluto con las demás; “Dalarna”, último tema del disco, tras haber soportado todo lo anterior, de repente salen por una instrumental entre ritmos de música de meditación; y la tercera es todo lo contrario, algo sorprendente, inesperado de encontrar entre tanto relleno. “Gold”, tercera pista del largo que bien podría entrar dentro del catálogo del sello Labrador y convertirse en uno de sus hits más destacados. Un tema de jangle-pop perfecto, pegadizo, alegre y en el que no se reconoce nada de la obra de Mando Diao.

Con incógnitas, con una obra que está a punto de pedir su parón definitivo o revisión absoluta, Never Seen the Light of Day es el mayor fiasco hasta ahora de la banda sueca.

 

para Retro Música

 

Mando Diao – Never seen the light of day

Categorías: 2007 · Capitol · Country-Rock · EMI · Mando Diao · Never Seen the Light of Day
Etiquetado: , , , , ,

1 respuesta hasta el momento ↓

  • Laura // Mayo 21, 2008 a 12:18 pm | Responder

    No estoy deacuerdo con esta valoración del disco. Si bien no se parece a los discos anteriores, y es cierto que ciertas canciones como “dalarna” o “I don’t care…” son un experimento innecesario, el disco en global es muy bueno. El problema es pensar que Mando Diao es un grupo estancado en un estilo, como muchos grupos actuales, y que todos los discos sonaran igual al primero.
    Pienso que para un seguidor de Mando Diao, es un disco que necesita ser escuchado unas cuantas veces para poder ser apreciado, eso es cierto. Pero hay que pensar que este grupo ya tiene una trayectoria y una madurez que genera que el disco sea más intimista.
    A mi “Never seen the light of day” me parece igual de genial que el primer disco, que el segundo y que el tercero. Es otro sonido, pero la esencia de Mando Diao está presente. Es intimista pero desprende fuerza y vitalidad. (Para nada es un fiasco)

Deja un comentario