Tras el término sobre el bordado que se realiza al borde de los dobladillos, se esconden la entrañable pareja formada por Carmen Santoja y Gloria van Aerssen. Ambas dieron a luz al dúo que posteriormente grandes personajes de la música (desde Carlos Berlanga a J de Los Planetas) reconocerían su influencia imprescindible a la hora de entender la canción. En 1966 Carmen Santoja ya había iniciado la tarea de composición y, por desgracia, la abandonó de forma definitiva el 23 de julio de 2000 cuando falleció. Dejando tras de sí siete grandes discos –Carbono 14 (1997) no entra en esta lista- donde sentaron uno de los capítulos más brillantes en el pop español.
Empezaron desde la televisión y el cine, con la película de Marisol Carola de día, Carola de noche (1968). Luego gracias al cuñado de Carmen, Jaime de Armiñán, graban la sintonía y algunas canciones de la serie Fábulas (1968). Entre otras series a las que pusieron música se destaca Del dicho al hecho (1970) que luego pasaría a ser el tema “Refranes”.
En su camino discográfico siempre tuvieron grandes padrinos que gracias a ellos consiguieron las condiciones necesarias para grabar su música. El primero fue José Nieto, quien les presentó al grupo Nuevos Horizontes con quienes grabaron algunas canciones, además de conseguir grabar su primer single con Columbia.
Este fue el primero y el último, ya que la pareja discutió con la discográfica y pasaron a Ópalo, donde en 1971 salió su obra prima Vainica Doble. Canciones aparentemente infantiles pero con lenguaje culto, ensoñadoras y alegres componían esta obra. Este LP se convirtió tras el rápido cierre y mala distribución de Ópalo en una pieza codiciada por los coleccionistas.
Antes de pasar a Ariola graban con Ópalo un disco navideño donde colaboran con Aguaviva. Temas como “Oh, Jesús” o “Evangelio según san Lucas” demuestran cómo hasta las canciones de Navidad sabían darlas su toque personal. Ya en Ariola graban uno de sus mejores discos, Heliotropo (1973), hechos habituales, amor, amistad y ambiente bucólico.
Pero no paran, siguen con su colaboración en cine y cambiando de discográfica. Esta vez con la banda sonora de Furtivos (1975) y firmando con Gong. El título fue el más acorde para definirlas, Contracorriente (1976), sonido derivando a la psicodelia aunque ellas no quedaron satisfechas con el resultado.
Será la movida madrileña con genios como Carlos Berlanga o Nacho Canut quienes reivindiquen (una vez más) al dueto. A su vez, se publica por parte de El Zurdo un libro sobre la historia y declaraciones del grupo. Y ellas graban para Guimbarda dos discos más: El eslabón perdido (1980) y El tigre de guadarrama (1981). Aunque será con Taquicardia (1984) en la discográfica Nuevos Medios, donde cerrarán su etapa. Más oscuro que sus anteriores pero sin romper su línea. Siguieron con colaboraciones espontáneas, y Carmen escribiendo letras a otros. Hasta que Miguel Ángel Arenas decide hacer Carbono 14 donde pudo más el motivo económico que el artístico.
Será Álvaro de Cárdenas para el sello Elefant quien limpie esa imagen grabando En familia (200) con canciones como “Dices que soy”. Así se despidieron, de la mejor forma que sabían, creando magia con música.
para Azúl Eléctrico (revista de León)
PD: Salió hace un mes o más, pero el olvido y la pereza siempre evitaba que lo subiese.









4 respuestas hasta el momento ↓
elbuenaviador // Julio 26, 2007 a 7:22 am |
Dios, esta vez tengo que decirte que me has dado en el centro de mi gusto musical. Creo que con Carmen Santonja se fue la mejor compositora de pop en español (con permiso de gente como Aramburu o Errazkin).
No creo que se pueda describir con más soltura la estancia en El Museo, las consecuencias del amor (Chiribitas de Limón) o el lavado de cerebro que supone el “ser moderno” en nuestros días (La Vegetariana).
Un tema que me interesa muchísimo –y que todavía no consigo poner en orden- sobre las Vainica es cómo sufrieron (igual que otros intérpretes de su época) la censura. ¿Sabías que hasta principio de los 80 ellas estaban incluidas en una “nómina” de artistas sobre las que había que ejercer un férreo control de sus letras? De hecho, en una canción “¿Quién le pone el cascabel al gato?” aparecía la frase “…y son su perfil borbónico” que debió ser retirada por considerar que atentaba contra la Monarquía [parece TAN actual...¿verdad?].
Vainica Doble fueron, y siempre serán, una referencia a la hora de trazar canciones con un planteamiento simple, rutinario y fresco para hablar de las cosas de cada día. Algo que nos humaniza y nos iguala un poco más. Vainica fueron necesarias y me alegra que las reivindiques.
¿Qué opinas de “Pauline en la playa” de las que dicen son sus sucesoras naturales? ¿”Nada como el hogar”?
Besos aéreos de La flor de la canalla.
Ah, baste decir que en Sevilla tengo un bar preferido cuyo dueño es un sieso de mucho cuidado. Sólo las Vainica hicieron que me mirara de manera distinta y ahora hasta nos caigamos bien…
Natxo Sobrado // Julio 26, 2007 a 8:24 am |
Es un grupo fetiche de mucha gente que lo ha podido escuchar. De esos grupos que se recuerdan y pasan a ser tu “tesoro privado” que siempre mimas, con Vainica pasa lo mismo en la mayoría de los casos.
Respecto a la censura, por extensión del artículo me fue imposible hacer eco de ella, prefería hablar de su música. El régimen anterior no se carecterizaba por tener dos dedos de frente, mientras dejaban pasar canciones de Labordeta atacando a todos los que se pusiesen por delante, censuraban al gato de la pareja de brujas simplemente porque creían que era el mismo Franco… incomprensible… según ellas no se pensó en el pequeño Caudillo para la canción, pero si así se hubiese hecho, con qué arte!!
Mi canción favorita de ellas podría ser “La Ballena Azul”, la oí la primera vez y no la he olvidado. Soberbia con el juego de las voces infantiles.
Con respecto a Pauline. También qué decir… son muy buenas, aunque hace mucho que no he escuchado sus trabajos de nuevo, recuerdo canciones como “La bañera” o pero sobre todo “Rumbo norte” la cual me emocionaba en su tiempo. Se han vuelto más melódicas e introvertidas, casualmente igual que les pasó a Vainica, así que quizás de aquí a unos años puedan escribir canciones como “Dicen que soy”… Soy muy buenas.
Un saludo!
jeje, la música siempre uniendo lazos con gente no muy amigable.
Real Love // Julio 26, 2007 a 10:24 am |
A mí las Vainica me fascinan. Quizá mis favoritas sean Un metro cuadrado y El pintor pero me parecen grandiosas en conjunto. Tienen algo curioso: pasas de la vergüenza ajena a la devoción absoluta en apenas un par de escuchas. Hace poco Sisa y Suburbano publicaron un disco de versiones; el resultado es desigual pero el cd incluye un dvd documental con algunas cosas interesantes.
Natxo Sobrado // Julio 26, 2007 a 10:41 am |
Yo tengo ese cd+dvd por casa hace… y todavía no me ha entrado la curiosidad de ver qué han hecho… Sisa es muy bueno, pero Vainica eran y serán Vainica, pocos podrán versionarlas y salir airosos.
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